Los caminos sin duda alguna tienen diferentes formas de tomarse, a veces positivos y a veces negativos, pero todos al fin nos llevan al aprendizaje de nuestra existencia como seres humanos. Dentro de la Bujinkan Budô Taijutsu nos encontramos con un camino de vida, y en el cual muchas veces debemos tomar decisiones que pueden cambiar el rumbo de nuestras vidas.
El Dr. Masaaki Hatsumi Sensei mantiene viva las 9 tradiciones que heredó de su maestro Takamatsu Toshitsugu Sensei. Estas escuelas de Artes Marciales tienen el fin de proteger al ser Humano, la Naturaleza y el Universo. A su vez se ha acompañado en las practicas un examen que solo puede ser tomado por el heredero de las mismas, el Sôke, en este caso Masaaki Hatsumi Sensei. El Sakki Test ( o prueba de la verdad) es tomada cuando el estudiante de la Bujinkan tiene el grado de 4 dan y está preparado para el 5 dan.El examen solo consiste en estar en posición de rodillas (Zeiza) con los ojos cerrados y por detrás del estudiante se encuentra Hatsumi Sensei de pie con una espada de bambú en alto y sus ojos también cerrados. Luego baja el arma velozmente sobre la cabeza del aspirante y este debe evitar el ataque corriéndose. Evitar el golpe es la única forma de pasar esta prueba, y eso es tan solo posible fuera de la percepción de nuestros cinco sentidos. Solo Intuición.

 

El sentido de esta prueba es el despertar en si del sexto sentido, se supone que con la practica del Budô Taijutsu uno va desarrollando ciertas sensibilidades que nos posibilitan poder captar cosas como esta prueba. Aunque en si la prueba es una especie de iniciación, la cual nos lleva al despertar este sentido gracias a la ayuda del Sôke Hatsumi.
Antiguamente este tipo de prueba era tomada con espadas de verdad. En la actualidad se toma con un FUKURO SHINAI, que consiste en una espada de Bambú forrada en cuero. Según Hatsumi Sensei lo importante no es con que se toma la prueba sino la fuerza de la intención que tiene la prueba en sí.
Esta prueba es considerada como algo sagrado. Pertenece a las enseñanzas del SHINDEN GOKUI, es decir las técnicas Secretas dadas por los Dioses.
A continuación presentaré experiencias de algunos miembros de la Bujinkan. En todos los casos encontrarán diferentes sentimientos de una misma prueba, pero todos en sí, con la misma esencia.




Algunas experiencias:

Nestor Iscovi

Este año en Japón pase la prueba del Sakki test, la cual consiste en colocarse en posición de Seiza (arrodillado) de espaldas al Sôke Masaaki Hatsumi, este eleva el Fukuro Shinai ( espada de Bambú forrada), y luego en algún momento lo baja hacia la cabeza del estudiante, si logras presentirlo te corres, y así pasas la prueba.
Antes del día de la prueba, estuve pensando durante 10 días que ese día iba a ser el día de la prueba , estuve todos esos días pensando ¿Hoy será?.
Estaba siempre con mi mente en ese pequeño instante durante mucho tiempo, hasta que entendí que tenía que disfrutar de lo que estaba viviendo en esos momentos y que cuando llegado el momento iba a estar listo, cuando entendí esto, al día siguiente Sensei paró la clase y dijo, Argentino Sakki Test.
Yo estaba nervioso, mis piernas me pesaban, no llegaba hasta ese lugar nunca y en el momento que me coloque en Seiza, todo desapareció, sonidos, personas, solo estaba yo sentado, cerré mis ojos, la paz entró en mi cuerpo, veía todo un blanco muy puro que de repente algo negro cortaba ese blanco y sentí que todo terminaba, en ese momento cuando todo este sentimiento se vino sobre mí, me corrí, en ese momento abrí los ojos y vi el Fukuro Shinai a un costado de mi cuerpo, me sentía muy confundido y escucho la voz de Sensei preguntándole a los Shihan( 10 Dan) si había pasado bien la prueba, uno de ellos no estuvo seguro, entonces Sensei me había dicho que había salido en buen tiempo, pero que me lo iba a tomar otra vez.
Comencé a ponerme muy nervioso, tanto que no podía dejar de pensar que venía el corte, así salí dos veces rodando, sin que Sensei se moviera. Entonces Sensei apoyo el Shinai en uno de mis hombros, luego en otro y después en mi cabeza y dijo OK. Relax., y otra vez me invadió una Paz, todo desapareció, y volvía ver ese Blanco que era cortado por algo oscuro, en ese momento siento que estoy rodando pero no siento mi cuerpo, era como si alguien me estuviese sacando.
Abro mis ojos y veo a Sensei ofreciéndome la mano, me levanto y veo a la gente aplaudiendo pero seguía sin escuchar sonidos, solo sentí a Christian golpeándome el estomago y a Pedro Fleitas abrazándome fuertemente. Todo fue muy confuso pero lo que sí sé es que todo cambió en mí a partir de ese momento.






Maximiliano Rosatti

Me encuentro sentado de espalda a Sensei y escucho que dice Start (es la palabra que Sensei pronuncia para dar comienzo a la prueba del Sakki).
Estaba tranquilo, pero sólo en apariencia, pues escuchaba mi corazón como si estuviera en mi oído. No sé exactamente cuánto tiempo pasó, pero sé que fue mucho, porque en el transcurso escuché sonar al reloj del Hombu, y además pasó un tren.
En determinado momento, perdí la conciencia de dónde estaba realmente, no sabía qué era adelante ó atrás, y mi cuerpo simplemente cayó hacia un lado y rodé casi involuntariamente. Cuando abrí los ojos, todos aplaudían, así que supuse que había pasado la prueba. Al momento me fui a sentar donde estaba, al lado de Christian, y una sensación de miedo y escalofrío me recorrió. Sólo duró unos segundos.
Ese es sólo el momento del Sakki, pero déjenme contarles la experiencia posterior.Hace más de un mes que volví de Japón, y lo que siento en cada clase es difícil de describir.Se podría decir que disfruto cada clase. No es que antes no lo hiciera, pero esta vez siento que cada clase me enseña, y mi cuerpo y mi espíritu son consientes de ello.
Por ej., el otro día, mis compañeros pasaban a mostrar técnicas, y cada visión distinta era absorbida por mí de una forma que antes no me había pasado.
En ese momento me di cuenta, que antes de este viaje, veía una técnica de ellos, y notaba los puntos interesantes y trataba de copiarlos. Pero esta vez era diferente. Esta vez estaba aprendiendo. Estaba captando el sentimiento y no, simplemente, los movimientos. Cada palabra que decían iba directo al corazón, como algo totalmente nuevo para mí, aunque lo hubiera escuchado mil veces.Ese es el sentimiento, en cada clase, me sorprendo absolutamente de todas las palabras y movimientos de los demás, y eso me llena completamente.
Ese, tal vez sea uno de los regalos más grandes que haya recibido en todos estos años de práctica.Entrenar, aprender y compartir de corazón a corazón.

Extraido del Tenchiwado (shihan Christian Petroccello)