![]() |
![]() |
Los
caminos sin duda alguna tienen diferentes formas de tomarse, a veces positivos
y a veces negativos, pero todos al fin nos llevan al aprendizaje de nuestra
existencia como seres humanos. Dentro de la Bujinkan Budô Taijutsu
nos encontramos con un camino de vida, y en el cual muchas veces debemos
tomar decisiones que pueden cambiar el rumbo de nuestras vidas.
El Dr. Masaaki Hatsumi Sensei mantiene viva las 9 tradiciones que heredó de su maestro Takamatsu Toshitsugu Sensei. Estas escuelas de Artes Marciales tienen el fin de proteger al ser Humano, la Naturaleza y el Universo. A su vez se ha acompañado en las practicas un examen que solo puede ser tomado por el heredero de las mismas, el Sôke, en este caso Masaaki Hatsumi Sensei. El Sakki Test ( o prueba de la verdad) es tomada cuando el estudiante de la Bujinkan tiene el grado de 4 dan y está preparado para el 5 dan.El examen solo consiste en estar en posición de rodillas (Zeiza) con los ojos cerrados y por detrás del estudiante se encuentra Hatsumi Sensei de pie con una espada de bambú en alto y sus ojos también cerrados. Luego baja el arma velozmente sobre la cabeza del aspirante y este debe evitar el ataque corriéndose. Evitar el golpe es la única forma de pasar esta prueba, y eso es tan solo posible fuera de la percepción de nuestros cinco sentidos. Solo Intuición.
|
|
El
sentido de esta prueba es el despertar en si del sexto sentido, se supone
que con la practica del Budô Taijutsu uno va desarrollando ciertas
sensibilidades que nos posibilitan poder captar cosas como esta prueba.
Aunque en si la prueba es una especie de iniciación, la cual
nos lleva al despertar este sentido gracias a la ayuda del Sôke
Hatsumi. |
|
Algunas experiencias: Nestor
Iscovi |
| Maximiliano
Rosatti Me encuentro sentado de espalda a Sensei y escucho que dice Start (es la palabra que Sensei pronuncia para dar comienzo a la prueba del Sakki). Estaba tranquilo, pero sólo en apariencia, pues escuchaba mi corazón como si estuviera en mi oído. No sé exactamente cuánto tiempo pasó, pero sé que fue mucho, porque en el transcurso escuché sonar al reloj del Hombu, y además pasó un tren. En determinado momento, perdí la conciencia de dónde estaba realmente, no sabía qué era adelante ó atrás, y mi cuerpo simplemente cayó hacia un lado y rodé casi involuntariamente. Cuando abrí los ojos, todos aplaudían, así que supuse que había pasado la prueba. Al momento me fui a sentar donde estaba, al lado de Christian, y una sensación de miedo y escalofrío me recorrió. Sólo duró unos segundos. Ese es sólo el momento del Sakki, pero déjenme contarles la experiencia posterior.Hace más de un mes que volví de Japón, y lo que siento en cada clase es difícil de describir.Se podría decir que disfruto cada clase. No es que antes no lo hiciera, pero esta vez siento que cada clase me enseña, y mi cuerpo y mi espíritu son consientes de ello. Por ej., el otro día, mis compañeros pasaban a mostrar técnicas, y cada visión distinta era absorbida por mí de una forma que antes no me había pasado. En ese momento me di cuenta, que antes de este viaje, veía una técnica de ellos, y notaba los puntos interesantes y trataba de copiarlos. Pero esta vez era diferente. Esta vez estaba aprendiendo. Estaba captando el sentimiento y no, simplemente, los movimientos. Cada palabra que decían iba directo al corazón, como algo totalmente nuevo para mí, aunque lo hubiera escuchado mil veces.Ese es el sentimiento, en cada clase, me sorprendo absolutamente de todas las palabras y movimientos de los demás, y eso me llena completamente. Ese, tal vez sea uno de los regalos más grandes que haya recibido en todos estos años de práctica.Entrenar, aprender y compartir de corazón a corazón. Extraido del Tenchiwado (shihan Christian Petroccello) |